El ranking de los países con menor corrupción del año 2015 está liderado por Dinamarca, Finlandia y Suecia, en forma no casual estos tres países figuran entre los 11 más innovadores del mundo, así lo indica The Global Innovation Index 2015, elaborado por Bloomberg. El indexar esta información nos permite inferir el gran desafío que tenemos como país para transformar nuestra economía, basada en la exportación de recursos naturales, en una economía cuyo eje central gire en torno a empresas cuyo potencial de crecimiento radique en el conocimiento, este último tan desaprovechado o más bien no incentivado a desarrollarse por parte del estado y las grandes compañías productoras de materias primas que han impulsado la economía nacional por décadas

Sin embargo una variable que creíamos tener controlada, como es la corrupción, nos ha golpeado de la manera más brutal en los últimos años, y  ha aparecido galopeando en los estamentos e instituciones que más requieren estar ajenas a este flagelo. Y es aquí donde me quiero detener,  por que este invitado indeseable, espurio, violento, que actúa en las sombras conspira en forma directa  al estancamiento del Emprendimiento e Innovación. No existe nada peor que tener un ecosistema en el cual el surgimiento de riqueza sea a través de acciones contaminadas por actos de corrupción.

La corrupción va desencadenando lentamente, sin que nos demos cuenta, una asfixia a la creatividad, tanto de espíritu como de pensamiento, va premiando la mediocridad del ser humano, esconde los talentos que existen en cada individuo como seres únicos que somos; genera pobreza y violencia, no estimula el arraigo elemento esencial para desarrollar ecosistemas de Emprendimiento e Innovación.

En Endeavor Atacama y Fundación Mi Norte estamos comprometidos en apoyar todo el proceso que implica tener una generación de emprendedores de alto impacto, que se transformen en un movimiento global con capacidad de evolucionar el conocimiento en riqueza sustentable. Nuestra región posee el talento de muchos jóvenes y adultos con la capacidad y sabiduría de tomar este desafío épico y llevarlo a una realidad concreta. Sin embargo debemos ser claros y enfáticos que la base de este proceso debe estar sustentado en la ética como pilar fundamental.

Como ven no estamos frente a un problema pequeño y menos de fácil solución, sobre todo cuando lo excepcional se transforma en habitual y en forma adicional se genera un espejismo de bienestar, que nos impide ver que este no es producto de las capacidades y esfuerzos individual y/o colectivo, sino tiene su génesis en el trafico de influencias, entrega de sobornos en todas sus formas legales e ilegales, aprovechamiento de acceso a información privilegiada etc.

La formación cultural que debemos imponer como estándar, entendiendo la cultura no como el conocimiento en las letras u otras disciplinas ligadas al mundo de las artes, sino en el convencimiento que una identidad cultural se cimienta en un conjunto de valores comunes, y que están profundamente arraigadas en los países con mayor Innovación y Emprendimiento, como por ejemplo el respeto y entendimiento por visiones distintas a las individuales, la honestidad como forma de educar a nuestros hijos y a todos aquellos sobre los cuales tengamos influencia. Debemos ser capaces hacer coincidir nuestras acciones con nuestros valores e incorporar esta lógica a lo largo de todo el proceso asociado a desarrollar a la nueva generación de emprendedores en nuestra región.

En esta inconmensurable tarea no es posible tener éxito en forma solitaria, bajo ningún punto de vista, acá se deben incorporar todos aquellos actores (emprendedores, mundo privado, mundo público, universidades, organismos no gubernamentales y otros) que tengan una visión de largo plazo y concuerden, en que el actual modelo de desarrollo vigente en nuestro país no es sustentable y esta dando muestras de agotamiento, que no es posible llegar a ser un país desarrollado exportando riquezas básicas. Hacemos un llamado a todos aquellos que nos duela la pobreza y la falta de oportunidades que tienen personas con o sin talento, a todos aquellos que queremos hacer de Chile un país más digno y menos injusto ha sumarse y apoyar las iniciativas que apunten a la diversificación de actividades de desarrollo con una mayor agregación de valor. Este es un esfuerzo público y privado en donde cada uno suma.

victor devia cofundador